El mercado florícola colombiano está actualmente influenciado por varios factores al mismo tiempo. Los productores deben adaptarse a los cambios climáticos asociados al fenómeno de El Niño, al aumento de los costos laborales, al fortalecimiento del peso colombiano y al incremento de los costos de producción.
Para los compradores, esto ya se refleja en el precio de determinados tipos de flores y productos. El aumento de precios no responde a una única causa: el impacto de cada factor varía según el tipo de flor. Por eso, es importante considerar no solo el hecho de que los precios hayan subido, sino también qué hay detrás de este incremento. Esto permite entender mejor si se trata de un cambio temporal o de una tendencia que puede mantenerse a más largo plazo.
Clavel: aumento de precios por mayores costos de producción
El aumento de precios más notable se observa actualmente en el clavel. Es una planta intensiva en mano de obra: una parte importante de las tareas a lo largo de todo el ciclo productivo se realiza manualmente, desde el cuidado de las plantas y la cosecha hasta la clasificación, el procesamiento y la preparación para la exportación.
En Colombia, los costos laborales han aumentado de forma significativa. A esto se suma la reducción de la jornada laboral: desde el 15 de julio de 2026, la jornada laboral estándar es de 42 horas semanales, sin una reducción proporcional de los salarios. Al mismo tiempo, aumentaron las tarifas aplicables al trabajo nocturno, dominical y festivo. Para las fincas, esto significa un mayor costo por hora de trabajo y, en consecuencia, un aumento de los costos de producción.
En el caso del clavel, el aumento actual de precios está relacionado principalmente con el incremento de los costos de producción y no con un aumento puntual de la demanda. Por ello, incluso si la demanda se estabiliza, los precios no necesariamente volverán a los niveles anteriores: el costo de la mano de obra ya ha cambiado y seguirá teniendo un impacto sobre el costo de producción.
El peso colombiano: una presión adicional sobre los precios
Las flores se comercializan en el mercado internacional en dólares, mientras que una parte importante de los gastos de las fincas —salarios, transporte, empaques y otros costos locales— se paga en pesos colombianos.
En 2026, el peso colombiano se ha fortalecido de forma significativa. Como resultado, los mismos ingresos en dólares se convierten en una menor cantidad de moneda local, mientras los costos internos continúan aumentando. Esto genera una presión adicional sobre los precios.
Y no afecta únicamente al clavel. En mayor o menor medida, el factor cambiario también repercute en diferentes tipos de flores colombianas.
Al mismo tiempo, el tipo de cambio es un factor variable. Si el peso se debilita, esta presión podría disminuir. Con los costos laborales, la situación es diferente: se trata de un cambio en la propia estructura de costos.
Hortensia: clima y demanda estacional
Actualmente, no toda la hortensia colombiana alcanza el tamaño de cabeza habitual. El fenómeno de El Niño está asociado con temperaturas más altas, una mayor radiación solar y una reducción o ausencia de precipitaciones. Estas condiciones son relevantes para la hortensia: pueden afectar el desarrollo de la flor y hacer que el diámetro de la cabeza sea menor de lo habitual para el grado indicado. Es algo que debe tenerse en cuenta al realizar los pedidos.
Esto se observa especialmente en las variedades naturales Green y Shocking Blue. En las condiciones actuales, pueden alcanzar como máximo el grado Premium, mientras que el tamaño real de la cabeza puede ser, en algunos casos, varios centímetros menor de lo habitual.
Por eso, al realizar un pedido actualmente, conviene no basarse únicamente en la clasificación indicada. El tamaño real de cabeza que la finca puede ofrecer en un momento determinado es igualmente importante.
También existe un factor estacional. Tras finalizar la temporada de hortensia en los Países Bajos, aumenta el interés del mercado europeo por la producción colombiana. Esto ejerce una presión adicional sobre los precios de los colores y clasificaciones más demandados. En este contexto, el aumento actual de precios puede considerarse principalmente un ajuste a las condiciones del mercado.
En otros tipos de flores, el aumento de precios por ahora sigue siendo limitado o prácticamente imperceptible. La situación continúa siendo dinámica, por lo que seguimos de cerca la evolución del mercado.
Qué puede limitar el crecimiento de los precios y dónde buscar alternativas
El incremento de los precios por las flores colombianas también dependerá de la oferta de otros países. Si Ecuador y Kenia pueden cubrir una parte suficiente de la demanda con parámetros y precios comparables, esto podría limitar un mayor aumento de los precios colombianos.
Esto se observa especialmente en el caso del clavel. Los compradores están prestando cada vez más atención a Ecuador: la base productiva se está ampliando, aparecen nuevas fincas y, con ellas, una mayor oferta de productos con diferentes parámetros y niveles de calidad.
Sin embargo, comparar Colombia y Ecuador únicamente por el precio de la flor no sería del todo correcto. También son importantes el tipo de empaque, la cantidad de tallos por caja y, en consecuencia, el costo de transporte.
Los productores ecuatorianos también utilizan la caja QB (Quattro Box) para empacar el clavel. Sin embargo, en algunos casos colocan una mayor cantidad de tallos en una misma caja, aproximadamente 500. Como resultado, los costos de transporte se distribuyen entre un mayor volumen de producto y el costo logístico por tallo puede ser menor.
Por eso, ante los cambios actuales en los precios del clavel colombiano, es importante evaluar no solo el precio FOB, sino también el costo total de la compra, teniendo en cuenta la calidad, los parámetros del producto, la cantidad de tallos por caja y la logística. En definitiva, la elección depende de las necesidades específicas de cada cliente: para uno, el factor decisivo puede ser el precio; para otro, las características de la flor, el formato de empaque o el costo logístico final.